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Vídeos
e instalación en Espacio Abisal
A partir del empleo del objeto en sus relaciones absurdas
y aparentemente ininteligibles creando una realidad totalmente
subjetiva para cada espectador, me acerco con un interés
cada vez mayor por el movimiento y de ahí, por el
tiempo en el cual se desarrolla el transcurso de una acción.
Acción como gesto, donde tanto el medio de la pintura
como la escultura confluyen; gesto como juego, movimiento
que se repite sin fin ninguno.
Construyo escenas en las cuales hay un
principio y un fin en tanto que ocurre algo, pero en donde
no necesariamente habrá de darse una narrativa.
Se da una reflexión
sobre el medio, sobre el mirar y cómo mirar. Me interesa
el silencio, pero no me refiero a la ausencia de audio,
sino a un silencio equiparable a la poesía en tanto
en cuanto a que no posibilita significados, sentidos o definiciones
y donde la funcionalidad queda arrinconada y olvidada. En
contraposición a lo racional o literal busco sugerir
o intuir, dejando la obra abierta a múltiples interpretaciones.
Eva Morant Artazkoz
Sobre la belleza
"
van en busca
de una zona de experiencia en la que el acto de mirar equivalga
a un encuentro. O dicho de otro modo: no ofrecen testimonio
de una presencia sino de un movimiento común de acercamiento.
No dejan tras de sí el gesto de unos pasos decididos
sino de una tensión. La tensión de las piernas,
de una mirada, de una lengua, de una atención, de
una soledad.
La semana pasada Mélina,
mi nieta, aprendió a caminar.
En zonas de experiencia
como ésta se entra muchas veces cada día.
En Fresnes y en Florencia. En cualquier parte. Y cada entrada
lleva el peso de un nombre de pila diferente, pero la zona
en sí misma permanece sin nombre.
Esa belleza."
John Berger, Marc
Trivier. Esa Belleza (p. 64)
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