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El
jueves 21 de Agosto, se inaugurará la muestra "Citerón"
de Ixone Sádaba en Espacio Abisal dentro de la programación
"ABISAL ES ABISAL" que estamos llevando a cabo
dentro del año 2003, centrándonos en artistas
y creadores que en algún momento han participado
en Abisal como socios de la entidad.
Ixone Sádaba es una joven artista,
nacida en Bilbao en 1977, y que comenzó desarrollando
su trabajo en el circuito de salas independientes de País
Vasco y el resto del estado. En un principio su trabajo
se desarrolló en zonas limite entre la representación
artística y otro tipo de disciplinas (teatro, performance...)
vinculadas a la presencia del artista y su conciencia del
propio cuerpo. En los últimos años, y coincidiendo
con su estancia en Madrid, Ixone a comenzado a desarrollar
un trabajo fundamentalmente fotográfico en el que
aprovechando de un modo inteligente las posibilidades que
la tecnología (fotografía digital) le ofrece,
reincide en sus intereses más íntimos sin
que dejemos de apreciar el poso que su trabajo anterior
ha generado en sus procedimientos y estrategias conceptuales.
De este modo en la serie "Citeron" sus fotografías
se introducen en acciones cotidianas de desesperación,
angustia, desolación o ensueño, en las que
los dos personajes que su representación dual encarna
nos remiten a un juego limitrofe entre la realidad y la
irrealidad que le permite a Ixone asumir de forma simultánea
el papel de víctima y verdugo, cómplice y
compañía, testigo y ejecutor...
La muestra que Ixone Sádaba
presenta en Abisal parte de algunas de las imágenes
que la artista presentó en la Galería Fernando
Pradilla de Madrid, tanto en su celebrada muestra individual,
como en el stand de Arco 03. Sin embargo para su presentación
en Espacio Abisal, Ixone ha optado por un desarrollo formal
más arriesgado a través de diferentes estrategias:
imágenes impresas en gran formato y montadas en aluminio,
modificación del espacio expositivo a través
del color al pintarlo íntegramente de negro, y de
la luz iluminando desde detrás de las imágenes.
De este modo la intervención en Espacio Abisal adquiere
una cualidad instalativa que escapa desde una doble vertiente
(conceptual y formal) a su posible limitación en
el campo de lo fotográfico.
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